Liliana Baylon, nombrada Persona del Año 2026 por CREA LatinX, reflexiona sobre su trayectoria como terapeuta bilingüe y bicultural, la migración a los 16 años y el significado de ser vista por su propia comunidad.
## Lo que significa para mí ser nombrada Persona del Año 2026 por CREA LatinX
Cuando CREA LatinX me nombró Persona del Año 2026, lo primero que sentí no fue orgullo. Fue algo más callado: un reconocimiento, en el cuerpo, de todo el camino recorrido para llegar hasta aquí.
## El comienzo de un puente
Tenía 16 años cuando emigré de México a Estados Unidos junto a mi madre y mis dos hermanos menores. No conocíamos las normas de este nuevo lugar ni teníamos palabras para expresar lo que sentíamos ante tantas incógnitas.
Se esperaba que aprendiéramos el idioma rápidamente, que encajáramos, que no tuviéramos acento. En ese esfuerzo por pertenecer, casi dejo ir mi identidad.
Y, sin buscarlo, me convertí en la agente cultural de mi familia: la que traducía, la que explicaba, la que sostenía el puente entre dos mundos mientras apenas entendía uno.
**En ese esfuerzo por pertenecer, casi dejo ir mi identidad.**
## De agente cultural a un trabajo de vida
Han pasado muchos años desde entonces. Ese papel de agente cultural de la infancia se transformó en mi trabajo de vida.
Como terapeuta bilingüe y bicultural, entrenadora, supervisora y consultora, acompaño a profesionales y organizaciones a ampliar su mirada cultural, nombrar el impacto psicológico de la migración y construir espacios donde la salud mental realmente incluya a nuestras comunidades.
A este trabajo lo llamo Bridging Worlds, porque de eso se trata: de tender puentes entre lo que fuimos, lo que somos y los muchos mundos que llevamos dentro.
## Ser vista por mi propia comunidad
Por eso este reconocimiento de CREA LatinX significa tanto. No es solamente un premio a una trayectoria profesional. Es una comunidad diciéndome:
**Te vemos. Vemos tu trabajo y ese trabajo importa.**
Para alguien que pasó años siendo la traductora silenciosa detrás de otros, ser vista así, de frente, en mi propio idioma y por mi propia gente, es profundamente sanador.
## Un reconocimiento que también pertenece a otros
Quiero ser clara en algo: este premio no me pertenece solo a mí.
Le corresponde a cada terapeuta bilingüe que sostiene sesiones en dos idiomas y, a veces, en ninguno.
A cada supervisora que forma a la próxima generación de profesionales clínicos culturalmente humildes.
A cada inmigrante que reconstruye su identidad mientras cuida a otros.
A cada colega LatinX que realiza este trabajo sin recibir siempre el crédito, la visibilidad ni el espacio que merece.
## Una invitación a reconocernos
Esta reflexión también es una invitación.
CREA LatinX ha construido algo poderoso: un espacio donde nuestra comunidad se celebra a sí misma y en sus propios términos.
Quiero que este momento sea una puerta abierta para que sigamos haciéndolo entre nosotros: reconociendo el trabajo de nuestras colegas, nombrando en voz alta los puentes que otras personas están construyendo y recordándonos que la visibilidad no tiene que ganarse en soledad.
## Gracias por seguir tendiendo puentes
Gracias, CREA LatinX, por crear este espacio de celebración y por este honor.
Y gracias a cada persona que, con su trabajo diario, sigue tendiendo puentes entre culturas, idiomas y generaciones.
**Ese trabajo, visible o no, es el que verdaderamente transforma comunidades.**